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Oz

mayo 13, 2011

Si pensamos en grandes series, con altos valores de producción, prodigiosos guiones y actores memorables, ante nuestros ojos pululan nombres como los Soprano, The Wire, Boardwalk Empire, etc, pues bien, hay una serie que se puede considerar padre de esta nueva ola de brillantes producciones americanas que inundan nuestras pantallas desde finales de los noventa, esta es sin lugar a dudas Oz, la serie creada por Tom Fontana, que recoge el testigo de anteriores producciones suyas como Homicide y The Jury. Hablar de Oz es hablar de una de las apuestas mas arriesgadas dela HBO. No solo por el hecho de la dureza, la critica social hacia el sistema Americano, sino porque muestra lo que tratamos de olvidar gracias a las cárceles, la humanidad de los presos.

La serie nos relata la vida en la penitenciaria ficticia, Oswald de máximo nivel de seguridad en EE.UU, (nivel 4). Pese a que la trama circunda todos los espacios de la penitenciaria, se centra casi por completo en un modulo experimental denominado Ciudad Esmeralda, estas coincidencias con la pelicula El mago de Oz, vienen dadas por la frase que aparece en esta película There’s no place like home (No existe lugar como casa) en contraposición en la penitenciaria acuñan la expresión It’s no place like home (Este no es un lugar como casa.). El modulo experimental posee unas cualidades de prisión aparentemente apacible. Es un lugar limpio y los presos disponen de mayor de libertad de movimiento e interacción; con el progreso de la serie estos serán dispuestos por grupos en igualdad de integrantes, como por ejemplo, la hermandad negra, los musulmanes, los latinos, los italianos, los irlandeses y un variopinto etcétera.

Pese a la fachada de prisión ideal, Ciudad Esmeralda, padece los mismos problemas de todas las penitenciarias. Sin profundizar demasiado en el argumento es necesario alabar los continuos giros de guión, sin efectismos, descarnados totalmente inesperados que consiguen trasladarnos de una ficción carcelaria, a una realidad de extrema dureza. Todo el hilo argumental está vacío de convencionalismos morales o estéticos, no persigue el fin redentor de ajusticiar al personaje malvado por el devenir de la historia, es Oz un mundo donde las extraordinarias facetas de la humanidad chocan con los más simples y rutinarios instintos, proporcionándonos un cóctel argumental sublime. Por otro lado los capítulos se permiten el lujo de introducir temas de denuncia social siempre sin posicionarse y abarcando todos los polos de un mismo problema. En Oz nos encontramos con un reparto coral, el protagonismo individual se disuelve a favor de las pequeñas historias de la comunidad de presos. La estructura de los capítulos va adaptando su discurso a cada una de las historias secundarias que se suceden en Oz, asi pues, un capitulo comienza con la historia de un recluso y cede el testigo a otro interno con la misma rapidez del reparto de droga dentro de los muros de prisión. En la serie se abarcan temas como el consumo y venta de drogas, la homosexualidad, la religión, la institucionalización de los reclusos, los abusos de autoridad, la lealtad, la traición…

La estructura de la serie plantea historias de reclusos con monólogos del preso Augustus Hill; mediante oníricos  discursos, el narrador nos plantea fabulas morales que ejemplifican los diversos problemas de la sociedad, atendiendo en especial a las inquietudes de un presidiario, logra ubicarnos en una pequeña celda de la penitenciaria para hacer autor-reflexión sobre el propio sistema. Estos pequeños sainetes logran distender la tensión acumulada mediante una crítica irónica y distendida que empieza por evaluar al propio espectador, provocando reflexiones y moralejas sobre la vida entre rejas. En esta parte de los capítulos el lenguaje visual cambia para mostrarnos planos cerrados y ángulos imposibles de cámara, en ocasiones, estas partes pueden parecer melodramáticas o excesivamente surrealistas, pero procuran distensión y reflexión al espectador por una parte y evasión del confinamiento al que nos somete la dureza de las imágenes e historias mostradas.

El decorado en Oz, es de un minimalismo imperante, que acentua mas aun si cabe el peso interpretativo de los actores, en definitiva, por encima de grandes estilismos y escenas complicadas, lo que prima en Oz es la representación sin tapujos ni censuras, muestra al personaje carente de disfraces, un teatro serializado del que hace participe al espectador, con su mirada silente de todas las verdades que su imaginación tiende a eludir.

Viendo Oz uno se cuestiona la redención de la propia raza humana, la reinserción de los códigos morales en nuestra vida y la salvación de nuestras almas. Oz es un espejo en que el todos deberíamos mirarnos, aun a sabiendas de lo que vamos a ver no nos va a gustar. Gracias a Oz existen los Soprano, gracias a Oz existe The Wire, Oz nos abrió una ventana a una nueva forma de entender las series, no solo como entretenimiento puro, sino como una forma de reflexión y autocrítica, un ejercicio estético que deberíamos hacer todos. A estas alturas no me sorprende que su creador se tatuará Oz en su hombro, y que quedara reflejado en el Opening de la serie, siendo el padre de esta criatura, es para estar orgulloso de ella!!

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9 comentarios leave one →
  1. mayo 14, 2011 5:44 pm

    Pedazo de serie! enhorabuena por el post! me has motivado para verla! Ya te comentaré qué tal!

  2. scum.icecream permalink
    mayo 21, 2011 1:16 pm

    ¿Por qué una serie es padre de todas las demás y no madre? ¿Serie es una palabra masculina o femenina? ¿Quizá sufrimos una crisis de falocentrismo? No sé, me ha dado por pensar.

    • mayo 22, 2011 7:16 pm

      Compañera, scum.idecream…

      Pensar ya sabemos que duele, ¡ojo con hacerlo demasiado!

      El mundo hace mucho que está terriblemente sacudido por ese falocentrismo que citas, el autor de este post, ya te lo dirá él… Deslices que hoy se miran con lupa pero que reparados o no vienen a decir lo mismo.

      Saludos

      • scum.icecream permalink
        mayo 22, 2011 7:19 pm

        Oye, que soy compañerO y estaba de coña!

  3. mayo 23, 2011 2:29 pm

    scum.icecream, uso el femenino por la moda que hay ahora de utilizarlo como neutro. Antes era el masculino el que se usaba para lo general, ahora el femenino. Además, ahora ya sé que eres un hombre.

    Otra cosa… yo también estaba de coña, hombreee! jejeje!

    Saludos y gracias por pasearte por Rupcultura!

    • scum.icecream permalink
      mayo 28, 2011 9:42 am

      No te había pillado, maricón! Gracias por acogerme tan bien en vuestra familia, nenas. ¡Nos vemos!

  4. Así hablo yo. permalink*
    mayo 29, 2011 9:40 pm

    Me pierdo realmente en esta discusión, lamento si he utilizado el termino masculino pero OZ me suena a masculino, es verdad que serie es femenino, pero me baso única y exclusivamente en el titulo para darle la condición de padre. Respecto a la ultima paternidad, la de Tom Fontana es obvio el genero masculino. Que pena que el debate se centre en el genero dándole una importancia supina por encima del contenido. Hemos caído en el clásico error formal que impide toda forma de comunicación.

    • scum.icecream permalink
      mayo 30, 2011 10:49 am

      Que estamos de coña, hombre. Quiero decir, nena.

  5. mayo 30, 2011 12:04 pm

    scum.icecream, eres un cachondoo!

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